
Los que vimos saltar por los aires todas nuestras reticencias sobre Mr. Craig, con la excelente Casino Royale, acudíamos al cine con la duda de si mantendría su solvencia en la nueva entrega.
La duda no duró más de treinta segundos, justo lo que tardó 007 en aparecer en una de las persecuciones automovilísticas más impresionantes que recuerdo, a partir de ese momento quedé planchado en la butaca ante una sucesión de prodigiosas escenas de acción solo fugazmente interrumpidas supongo que para dejar respirar al apabullado espectador.
Ya lo dije en su momento, detesto la crítica cinematográfica así que no les aburro con pormenores: Quantum of Solace, que para mi tiene el mejor título de la saga, precioso de sonoridad y capacidad evocadora, es una excelente película de acción, más que notable , pero… tiene muy poco de lo que los verdaderos fans esperamos.
Por eso este no es el comentario de un cinéfilo, yo soy un Bond-freak que escudriña cada nuevo episodio a la luz de sus manías, fobias, filias y de un exhaustivo conocimiento de la saga, es lo que tiene ser fanático.
Bond, James Bond: Si partimos de la base de que mi 007 favorito es Roger Moore, el más sarcástico, ligón, caradura y menos atlético de todos, se entenderá que en Daniel Craig eche de menos estas virtudes. El nuevo Bond habla poco, se ríe menos y liga lo justito. Su potencia física le sitúa en la línea de Sean Connery frente a Pierce Brosnan y el propio Moore, más dados a la astucia y el vacile.
Y algo imperdonable: Craig siempre anda deprisa y un hombre que anda deprisa es siempre un pobre hombre. Andar deprisa solo es equiparable en desonra a llevar bolsas de la compra o ser sorprendido con los pantalones en los tobillos o masticando chicle.
Mujerío: A mi las chicas Bond me gustan despampanantes, tremendas, agresivas, dominantes y, a ser posible, malas. La Kurylenko no es nada de eso, es guapa eso si, tiene un pasar. Respecto a las secundarias, bien escasas, habrá que seguir la pista a la ¿pelirroja? Gemma Arterton en el futuro. Muy estimulante, mucho, la amiguita de Giannini que si está en esa línea de las mujeronas de atrezzo tan añoradas (no he podido encontrar ni nombre ni foto, pero estoy en ello). En este asunto, absolutamente esencial, es donde el film más flaquea… con decir que no sale ninguna rubia.
Landscapes: De esto si está muy bien servida, seguramente es la película con más localizaciones. Paisajes exóticos, parajes desolados y ambientes abigarrados a cascoporro. Bien.
Elementos de Estilo: No hace Bond un gran alarde en cuanto a vestuario, pero sale más que airoso del envite. La primera parte se la pasa casi toda con un vaquero blanco que es mi prenda fetiche del momento así que genial. Impecables trajes de magnifica factura, diseñados por Tom Ford. Solo camisas blancas con lo que yo denomino cuello
spanish médium y pañuelos de bolsillo exclusivamente blancos, como Dios manda. Discretas corbatas monocolor y como curiosidad, y esto ya es para nota, un quinto botón en la bocamanga de la chaqueta, por supuesto sin abrochar. 40 de estos trajes se cargó durante el rodaje, según Craig le daban ganas de llorar. Perfecto igualmente de smoking. Notable alto el muy cabrón.
Gadgets y cachivaches: poca cosa, un maxi ordenador táctil muy chulo, una especie de ifón gigante, y poco más. Hace tiempo que en este campo Bond se volvió creíble y no cuelan aquellos artefactos tan deliciosamente naif con los que se equipaba, una lástima.
Humor: o su ausencia. Esto es lo peor. En una entrevista en GQ Style, Craig ya anunció que de las varias docenas de gags que se habían rodado la casi totalidad se desecharon ya que este Bond tenía que ser un tipo roto por el dolor sin más objetivo que la venganza. Temiéndome lo peor al final no fue para tanto, ni lloriqueó ni nada.
Ay, aquellas muecas de Moore arqueando la ceja.
Odio los post largos así que corto, podría seguir con los
malos malísimos, corrientitos,
los coches, un divertido Ford Ka y Aston Martin, menos mal,
relojes, sigue con Omega el traidor,
la canción, una pintoresca pero efectiva join venture entre Alicia Keys y Jack White de los White Stripes,
los efectos especiales... para un libro vaya.
Resumiendo: una buena película para pasar un buen rato y si no son especialmente seguidores de la saga igual ni se dan cuenta de que ni siquiera pronuncia la mítica frase: "Bond, James Bond".
¿Que será lo próximo?, ¿un Bond gay?. Como se empeñe la mafia rosa...

Como crítica pueden leer esta de
El País con la que estoy básicamente de acuerdo. La
web es excelente.